Innovar empieza por reunir a las personas alrededor de una pregunta y ofrecerles un espacio donde puedan explorar respuestas diferentes. KREATUM convierte esa idea en una experiencia de trabajo: un juego serio de innovación empresarial que, según explica en su web oficial, ayuda a los participantes a abordar retos de su compañía mediante creatividad, análisis y colaboración. Su propuesta pone el foco en el equipo y en su capacidad para generar soluciones, con una dinámica participativa que conecta aprendizaje y acción. El cambio empresarial se presenta así como una tarea compartida, alimentada por las aportaciones de quienes conocen la organización desde dentro.
La expresión que articula su modelo es «coopetición»: cooperación y competición dentro de una misma experiencia. No se trata únicamente de sumar intervenciones individuales, sino de crear una conversación en la que las personas construyan propuestas juntas y las contrasten mediante los retos del juego. KREATUM utiliza esa combinación como motor para estimular el pensamiento creativo y la cocreación. Desde una perspectiva formativa, resulta interesante que el componente lúdico se ponga al servicio de un objetivo profesional: mirar una situación con nuevos criterios, compartir conocimientos y organizar respuestas que puedan trasladarse al trabajo cotidiano de la empresa.
El punto de partida es un reto real de la organización. La web describe un proceso que invita a identificar desafíos y entrenar el pensamiento crítico y la capacidad de análisis antes de avanzar hacia las soluciones. Esta elección da sentido a la experiencia: los participantes trabajan sobre una cuestión vinculada con su entorno y pueden reconocer la utilidad de lo que están haciendo. Formular bien una pregunta permite conectar perspectivas, descubrir matices y ordenar prioridades. En esa primera aproximación, la creatividad se relaciona con una tarea concreta de comprensión, de modo que las ideas nazcan de una lectura compartida del desafío.
KREATUM presenta su metodología como una combinación de Design Thinking, Creative Problem Solving y Agile. Estas referencias sitúan la propuesta en un ámbito de trabajo donde tienen importancia la exploración, la resolución creativa de problemas y el desarrollo ágil de iniciativas. La información oficial permite reconocer una voluntad de estructurar la participación: el juego ofrece un marco para que las aportaciones del equipo avancen hacia propuestas organizadas. Para la formación empresarial, esa relación entre libertad creativa y método es especialmente sugerente, porque permite entender la innovación como una práctica que puede ejercitarse y acompañarse, además de como una aspiración estratégica.
El formato anunciado en la web es presencial, con una duración de cinco horas y hasta veinte participantes. Son las características de la experiencia que KREATUM presenta públicamente, no la descripción de un encuentro nuevo celebrado con motivo de este reportaje. Esa configuración propone un tiempo dedicado a trabajar en común y un grupo que puede intercambiar aportaciones de manera directa. La presencialidad aporta un contexto de conversación compartida: escuchar una explicación, observar cómo otras personas interpretan el reto y desarrollar una idea con compañeros se convierte en parte del aprendizaje, junto con el contenido específico de cada propuesta.
La reformulación del reto ocupa un lugar destacado en su presentación. KREATUM explica que lo aborda desde decenas de enfoques y criterios, una invitación a ampliar el campo de observación antes de seleccionar una respuesta. En el mundo empresarial, distintas funciones pueden aportar lecturas complementarias sobre una misma situación. Quien trabaja cerca del cliente, quien organiza procesos y quien desarrolla un servicio dispone de conocimientos que pueden enriquecerse al ponerse en diálogo. El valor de esta fase reside en hacer visible esa diversidad y utilizarla como recurso para construir una comprensión más amplia de la oportunidad que se quiere explorar.
La entidad afirma que sus partidas generan más de cien nuevas ideas y que el trabajo se concentra después en las cuatro de mayor potencial. Estas cifras forman parte de la descripción comercial de KREATUM y se recogen como tal, sin presentarlas como resultados medidos de manera independiente por este medio. La secuencia que describen permite entender el recorrido de la experiencia: abrir primero un abanico de posibilidades y dedicar después atención a una selección concreta. Para los participantes, ese tránsito conecta dos capacidades complementarias: producir alternativas y desarrollar criterios compartidos para decidir cuáles merecen una elaboración más profunda.
El proceso incorpora también una salida documental. Según su web, KREATUM comparte un informe detallado de la partida con indicaciones para implantar las ideas ganadoras. Este elemento enlaza la experiencia de juego con la continuidad del trabajo en la organización. Las propuestas pueden conservarse, revisarse y convertirse en referencia para siguientes decisiones. Desde una lectura editorial, ahí aparece una dimensión especialmente valiosa: la creatividad adquiere un soporte que permite seguir conversando sobre ella. El aprendizaje no queda limitado al intercambio de la sesión, sino que encuentra una forma de ser compartido y retomado por quienes deben desarrollar las iniciativas.
Detrás de la propuesta hay un equipo con funciones identificadas públicamente. La página oficial presenta a Joaquín González del Pino como director, a Juan Martínez en coordinación y a Aurora Arcos en administración. Junto a ellos figuran facilitadores denominados Game Masters vinculados a distintos territorios: Raúl Álvarez en Brasil, Violeta Zapata en España, Laura Suárez en Colombia, Vittorio Sommella en Estados Unidos y Blanca Carnicero en Canarias. La presencia de estos perfiles permite reconocer la dimensión humana de una metodología que necesita acompañamiento: facilitar conversaciones, ordenar la participación y dar ritmo a una experiencia colectiva de innovación.
La formación de equipos es uno de los objetivos que KREATUM destaca con mayor claridad. Su propuesta busca estimular la cooperación, mejorar las habilidades para el trabajo conjunto y favorecer que las personas participen como generadoras de soluciones. Esta orientación conecta con una idea relevante para el desarrollo profesional: aprender implica también practicar cómo se comparte una propuesta, cómo se escucha una perspectiva distinta y cómo se construye una decisión con otros. El juego serio ofrece un contexto para ejercitar esas capacidades alrededor de un desafío concreto, relacionando conocimientos individuales con una experiencia de creación y responsabilidad compartidas dentro de la organización.
La web sitúa la gamificación junto a otras líneas de actividad: transformación empresarial sostenible y servicios de recursos humanos que incluyen consultoría, formación y selección. Esa presentación dibuja un entorno de trabajo centrado en las personas y en la evolución de las organizaciones. En este reportaje, KREATUM se aborda por su propuesta específica de innovación mediante juego, sin atribuirle programas universitarios, títulos académicos ni alianzas educativas que no aparecen documentados en la información consultada. Su interés para Mundo Universitario 21 reside en la conversación que abre sobre aprendizaje aplicado, creatividad profesional y nuevas maneras de impulsar capacidades emprendedoras dentro de los equipos.
La iniciativa merece atención por situar la participación en el centro del cambio empresarial. KREATUM propone un recorrido reconocible: partir de una pregunta de la compañía, explorar enfoques, generar ideas, seleccionar propuestas y compartir indicaciones para avanzar. Esa combinación permite hablar de innovación desde una experiencia concreta y no únicamente desde un concepto abstracto. Con su apuesta por la coopetición y la gamificación, la entidad aporta una perspectiva positiva al debate sobre formación y emprendimiento: el talento de una organización puede encontrar nuevas formas de expresarse cuando dispone de un método, un reto compartido y un espacio para construir soluciones en colaboración.
